Paixao y Asociados

EL CONCUBINATO

 

El concubinato no es una unión secreta, ni es una figura para esconder el adulterio, sino que es un vínculo notorio, o sea, formal, evidente, de cara al resto de la sociedad. Requiere de cohabitación. Los concubinos deben vivir juntos, con todo lo que ello implica. No son concubinos quienes no comparten un hogar.

“Aspectos Jurídicos del Concubinato: Un Análisis Detallado”

El concubinato, lejos de ser una unión clandestina o destinada a ocultar situaciones de adulterio, se erige como un vínculo formal, notorio y evidente ante la sociedad. Su esencia radica en la cohabitación, donde los concubinos comparten un hogar, marcando un compromiso tangible. Es imperante destacar que aquellos que no comparten una residencia no pueden considerarse concubinos.

Legislación Pertinente: La legislación paraguaya aborda el concubinato en la Ley 1/92, específicamente en los artículos 83 a 94 del Código Civil. Define esta unión como la convivencia voluntaria, estable, pública y singular entre un hombre y una mujer, ambos en condiciones de contraer matrimonio.

Condiciones y Requisitos: Para ser considerados concubinos, ambas partes deben vivir juntas y, crucialmente, tener la capacidad legal para casarse. La existencia de un matrimonio previo en cualquiera de los concubinos impide que la unión sea reconocida como tal. La ley establece como requisitos ser soltero/a, divorciado/a o viudo/a.

Tiempo y Comunidad de Gananciales: Tras cuatro años de convivencia, se establece la comunidad de gananciales entre los concubinos, la cual puede disolverse en vida o por fallecimiento. Si durante este período nace un hijo, se considera cumplido el plazo de cuatro años en la fecha de su nacimiento, siempre que la pareja haya vivido junta.

Matrimonio Aparente y Derechos Hereditarios: Luego de 10 años de convivencia, los concubinos pueden optar por inscribir su unión ante el Registro Civil o el juez de Paz. Esta inscripción equipara la unión a un matrimonio legal, otorgando un documento que respalda el concubinato. Esto tiene implicaciones en términos hereditarios, considerando a los hijos como matrimoniales.

Régimen de Bienes: Los bienes adquiridos durante la unión son considerados gananciales y se administran conjuntamente. Los bienes propios, provenientes de herencias o adquiridos antes de la unión, son gestionados por su titular. Los gastos en beneficio de la unión y las obligaciones comprometen a ambos concubinos y se sufragarán con los bienes comunes.

En conclusión, el concubinato no implica un compromiso ligero, ya que la legislación establece derechos y obligaciones que regulan la convivencia y los aspectos patrimoniales. Es crucial entender las condiciones y requisitos legales para evitar complicaciones en el futuro.

wa.link/v6edgr

https://blog.paixao-asociados.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¿Cómo puedo ayudarte?